Planeación

Una perspectiva más amplia para entender la realidad

Por Carlos Francisco Restrepo P

¿Necesita un líder empresarial tener una mirada amplia de la realidad?

Para responder empiezo con una historia:

En los años noventa, Hernando Gómez Serrano- psicólogo con formación en ciencias económicas y administrativas y en políticas sociales, quien en 1998 llegó a ser alcalde menor de la localidad de Chapinero en Bogotá, enseñaba Sociología a estudiantes de arquitectura en la Pontificia Universidad Javeriana. Como parte de su clase organizaba caminatas nocturnas de más de 10 horas en las que guiaba a sus estudiantes en un recorrido por Bogotá, de norte a sur, desde Unicentro a Chapinero, el Siete de Agosto y de allí al Centro, la calle del cartucho, San Cristóbal y los cerros orientales. Pero no iban a los sitios turísticos, sino la cuidad profunda, la oculta, marginada, desolada, peligrosa, oscura, con sus problemas, comerciantes informales, prostitutas, delincuentes, habitantes de calle.

“Fue como si hubiéramos ido a otro planeta”, me relató un amigo que asistió a una de estas salidas. “Una realidad extraña, bizarra, salvaje e inclemente, tan diferente a aquella en la que crecí. Una cosa es haber ido muchas veces al centro, o haber pasado en carro o buseta por la décima, o haber comerciado en el siete de agosto, otra muy diferente es entender, desde la mirada del profesor, lo que hay detrás de los bares y los prostíbulos y a lo que se enfrentan los comerciantes, y haber interactuado con quienes allí habitan y trabajan, los trans, los indigentes, los policías incluso” ¿Es acaso otra realidad?, se cuestionó en voz alta, ¿o es que la realidad está fragmentada? Claramente la salida causó en él un profundo impacto y asimilar la verdadera magnitud de lo que vio le llevó varios años.

Creo que esta experiencia muestra algo crucial para cualquier líder: ampliar la perspectiva al observar e interpretar la realidad brinda más información y aporta un mayor entendimiento de lo que ocurre, permitiéndole tomar mejores decisiones, más fundamentadas y distantes del azar, más conscientes de lo que está fuera de su control.

¿Por qué?

Las decisiones de un líder se basan tanto en lo que ve como en lo que no, en lo que sabe cómo en lo que no. Así que tener una mejor lectura de la realidad permite al líder distinguir como son las cosas frente a como quisiera (o se imagina) que fueran, entre los hechos y sus anhelos. Al tener una mejor lectura de la realidad gana un mayor entendimiento de lo que ocurre y le facilita identificar diferentes factores, que, aunque parezcan secundarios, inciden en como las cosas pasan; puede ver más y mejores oportunidades y también ver lo que no puede cambiar; ello es importante para evitar gastar energía en causas inútiles o en estrategias que no llevarán a ninguna parte. Además, le facilita el ver los impactos y consecuencias de sus decisiones, permitiéndole una revisión ética de las mismas.

Pero la capacidad del líder para interpretar correctamente la realidad está supeditada a sus propias limitaciones, depende de sus habilidades, cultura, conocimientos, experiencias e incluso de su ego. Y es que todos vemos solo un fragmento de la realidad, y eso condiciona nuestra relación con el mundo.

Cabe entonces preguntar, ¿Qué es “realidad”?